Malasia aloja una gran cantidad de cuevas, incluidas algunas de las más grandes y largas del mundo. Estas cuevas se encuentran en ricos bosques pluviales y manglares y son un santuario para la increíble vida salvaje.

La mayoría de las cuevas de Malasia están equipadas con rutas marcadas y plataformas. Sin embargo, algunas sólo son accesibles por barco o requieren que los visitantes pasen a gatas. Algunas cuevas son sitios arqueológicos famosos y en ellas se han encontrado artefactos que se remontan 40.000 años atrás, mientras que otras exhiben antiguas pinturas en la roca que aún son visibles hoy en día. Las Cuevas de Batu en Selangor alojan templos hindúes, que aún atraen a multitud de creyentes de todo el país. También se han encontrado restos de cementerios humanos en algunas cuevas de Sabahan.

Varias cuevas malayas dan soporte a una industria de nidos de pájaros, en las que los recolectores escalan hasta el techo usando escaleras de bambú. Estos nidos están hechos de saliva de pájaro y alcanzan un alto precio debido a sus propiedades medicinales. Las cuevas malayas también acogen murciélagos de la fruta, salanganas e invertebrados, así como otras atracciones naturales como enormes estalagmitas y estalactitas. Como en cualquier otra aventura en la naturaleza, es fundamental conservar las estalagmitas, las estalactitas y toda la fauna y la flora de la cueva.

Aunque se han llevado a cabo grandes expediciones, aún faltan muchas cuevas por explorar en su totalidad, tentando a los exploradores con hambre de aventuras. La mayoría de las expediciones de espeleología son excursiones diarias, pero los visitantes pueden decidir si desean pasar allí la noche. En la mayoría de las cuevas no se permiten acampadas nocturnas, pero suele haber habitaciones disponibles cerca de la mayoría de las cuevas. Se requieren permisos para explorar algunas cuevas. Estos se pueden obtener en los departamentos de silvicultura estatales correspondientes.

Se prohíbe hacer fotos con flash, ya que la luz puede ahuyentar a los seres vivos de la cueva. Tenga en cuenta de que siempre existe la posibilidad de encontrarse con criaturas peligrosas como serpientes y escorpiones, así que es mejor que permanezca alerta en todo momento.

Consejos claves

  • La espeleología suele realizarse durante la estación seca, entre marzo y octubre, pero siempre debe estar preparado para la lluvia.

  • Vaya siempre con un guía de confianza, normalmente un espeleólogo experimentado. Es posible contratar guías en cualquier parque nacional, club de aventura/espeleología o contactar con ellos a través de la Sociedad Malaya de la Naturaleza.

  • Muchas de las cuevas en Malasia no están delimitadas, por lo que nadie debería explorar una cueva solo. Lo ideal son grupos de cuatro.
  • Aunque algunos operadores ofrecen buceo en cuevas, este es un deporte altamente especializado y sólo deberían realizarlo buceadores y espeleólogos experimentados.
  • Siempre compruebe el equipo antes de entrar en una cueva, especialmente si tiene pensado hacer rappel.
  • Limite el tiempo que pasa en una cueva a un máximo de ocho horas. Piense en cuánta iluminación va a necesitar. Un kilo de carburo dará suficiente luz durante aproximadamente seis u ocho horas.
  • Los espeleólogos siempre deberían llevar linternas de repuesto y pilas extra.
  • Las personas que padezcan del corazón y que sufran claustrofobia deberían evitar visitar las cuevas.
  • Los espeleólogos no pueden ser alérgicos a nada relacionado con las piedras calizas y el guano de murciélago.