Vivir en familia en una aldea tradicional o “kampung” tal vez sea una de las maneras más rápidas y sencillas para llegar a conocer la Malasia real.

Descubrirá que aquí las cosas se mueven a un ritmo más lento que en la ciudad y, para aquellos que valoran la calma de la vida rústica, posiblemente no hay nada mejor. Los huéspedes que se queden con una familia no sólo se sumergirán en el estilo de vida de los lugareños, sino que también establecerán rápidamente un vínculo con sus cálidas y acogedoras familias, que les tratará como si fuesen uno de ellos.

Los visitantes disfrutarán de todo el espectro de la vida en una aldea. Comience con unas clases de comida casera, en las que la gran variedad y la suntuosidad de unos platos cuidadosamente preparados en ocasiones puede ser suficiente para confundir a la mayoría de las personas. Aprenda como preparar la comida, lo que podría incluir recolectar vegetales frescos de la huerta, lavarlos y cocinarlos.

También tendrá la oportunidad de recolectar la fruta de temporada o de poner a prueba sus habilidades para arrancar cocos de palmeras de entre 9 y 12 metros sobre el suelo con un palo de bambú. Pase tiempo con los niños cuando vuelvan de la escuela y abandónese a los juegos tradicionales que aún son populares, como volar cometas, la peonza y el congkak. También puede optar por explorar los alrededores: compruebe cómo se le da la pesca a orillas del río o dedíquese un poco a la agricultura. Por las tardes, disfrute de las danzas culturales, las actuaciones musicales e incluso de una boda simulada, en las cuales se le animará a participar.

Viva el encanto de las tradiciones malayas que se han conservado a lo largo de las generaciones. Y cuando vuelva a casa, llévese consigo una experiencia cultural memorable, así como la amistad de una familia que estará feliz de acogerle cuando quiera volver a Malasia.

Para conocer más acerca de los programas de estancia en familia, visite www.go2homesta y.com.

Consejos claves

  • Enfoque la experiencia de estancia en familia con el corazón y la mente abiertos. Es probable que esta experiencia cultural sea muy diferente a cualquier cosa que haya experimentado antes.

  • Los malayos se quitan los zapatos antes de entrar en casa. Para ser educado, usted debería hacer lo mismo.

  • Aunque sus anfitriones coman con las manos, usted puede usar cubiertos: sólo tiene que pedirle a su anfitrión un tenedor y una cuchara (normalmente los cuchillos sólo se usan en los restaurantes occidentales).

  • En Malasia, los hombres y las mujeres que no son parientes no se abrazan ni se besan.

  • Las aldeas malayas ofrecen comodidades básicas. En toda Malasia se dispone de electricidad y agua corriente. Las aldeas destinadas a estancias en familia están conectadas con las grandes ciudades mediante modernas autopistas y transporte público.

  • Los kampungs o aldeas que estén involucrados en el programa de estancia en familia se han comprometido a garantizar que experimentará el estilo de vida de la aldea de primera mano y están acostumbrados a recibir a todo tipo de huéspedes extranjeros de todas partes del mundo. Estos kampungs se han seleccionado cuidadosamente y cumplen las estrictas directrices establecidas por el Ministerio de Turismo.